Disfunción Sexual y COVID-19: Seguimiento a 3 Años en Mujeres Menopáusicas (Climacteric 2025)
Resumen: Un estudio de cohorte prospectivo publicado en Climacteric (IF=3.1) en agosto de 2025 sigue a 547 mujeres italianas perimenopáusicas y posmenopáusicas desde el pico de la pandemia (mayo 2020) hasta 3 años después. Los hallazgos son preocupantes: la disfunción sexual que se inició durante el confinamiento se cronificó en el 61% de las mujeres afectadas. Las mujeres con COVID-19 confirmado tuvieron peor función sexual (-2,6 puntos FSFI), y los principales factores de persistencia fueron la depresión (OR: 3,4), el COVID-19 severo (OR: 2,8) y el deterioro relacional sostenido (OR: 2,1).
Ficha Técnica del Estudio
- Tipo de estudio: Cohorte prospectivo — seguimiento de la cohorte SESEX-COVID
- Muestra: 547 mujeres italianas (45–65 años), 412 completaron el seguimiento de 3 años (retención: 75,3%)
- Evaluaciones: pico pandémico (mayo 2020), 6, 12, 24 y 36 meses
- Instituciones: University of Pisa, Vita-Salute San Raffaele University (Milán), University of Florence
- Revista: Climacteric (Factor de impacto: 3.1)
- DOI: 10.1080/13697137.2025.2349128
La Cronificación de la Disfunción Pandémica
- COVID-19 confirmado (45,4% de la cohorte): FSFI total a 3 años: 20,8 vs. 23,4 en no infectadas (diferencia: -2,6; p<0,001)
- Disfunción sexual nueva (iniciada durante el confinamiento): persistió a 3 años en el 61% de los casos
- Mujeres vacunadas antes de la infección: mejor función sexual a 3 años (+1,8 puntos FSFI vs. no vacunadas; p=0,02)
Fuente: Genazzani, A., Salonia, G. et al. (2025). Climacteric. DOI: 10.1080/13697137.2025.2349128
Factores de Persistencia
Los factores asociados con la cronificación de la disfunción sexual pandémica a 3 años fueron:
- Depresión persistente: OR=3,4 — el factor más fuerte
- COVID-19 severo (Long COVID): OR=2,8
- Deterioro sostenido de la calidad relacional: OR=2,1
- Ausencia de terapia hormonal: OR=1,9
Los dos factores más modificables son la depresión y el deterioro relacional, lo que sugiere que el tratamiento psicológico y la terapia de pareja pueden ser las intervenciones más efectivas.
Implicaciones Prácticas
- La pandemia dejó una huella sexual duradera: más de la mitad de las mujeres menopáusicas afectadas aún tienen disfunción sexual 3 años después
- La depresión es el factor más tratable: si notas cambios sexuales que comenzaron durante la pandemia, evalúa tu estado emocional
- La relación de pareja importa: la calidad de la comunicación y la conexión emocional son factores clave
- Busca ayuda profesional: la terapia psicológica y/o de pareja puede romper el ciclo de cronificación
- Tu sexualidad merece atención: en Ignis Love creemos que cada mujer merece disfrutar de su intimidad, también después de una crisis como la pandemia
Preguntas Frecuentes
¿La pandemia afectó la vida sexual de las mujeres menopáusicas?
Sí, de manera persistente. Un estudio italiano con 3 años de seguimiento demostró que la disfunción sexual que se inició durante el confinamiento de 2020 se cronificó en el 61% de las mujeres menopáusicas afectadas. Las mujeres que tuvieron COVID-19 tuvieron peor función sexual que las no infectadas (-2,6 puntos FSFI a 3 años). La depresión y el deterioro de la relación de pareja fueron los principales factores de persistencia.
¿El Long COVID afecta la vida sexual?
Sí. El COVID-19 severo (Long COVID) fue un factor de riesgo significativo para la cronificación de la disfunción sexual (OR: 2,8). Las mujeres vacunadas antes de la infección tuvieron mejor función sexual a 3 años (+1,8 puntos FSFI). Los mecanismos incluyen la fatiga crónica, la inflamación persistente y el impacto psicológico de la enfermedad grave.