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Frecuencia Sexual

La frecuencia sexual en parejas no se trata de un número determinado o de una fórmula fácil de resolver.

Aunque siempre surgen interrogantes de este tipo, llevándote incluso a pensar si los encuentros sexuales con tu pareja son los suficientes para mantener viva una relación. 

Ahora queremos mostrarte cómo la frecuencia sexual no determina el éxito en una pareja.

Frecuencia Sexual Adecuada

La frecuencia sexual adecuada depende de cada pareja, pues se trata de procurar que los encuentros sean placenteros para ambos, y además les brinde comodidad el número de veces que se repita.

La normalidad en la frecuencia de encuentros sexuales no viene determinada por una regla, pues lo importante es que ambos estén satisfechos en la cantidad de veces.

Sin embargo, hay un estándar determinado por tres escalafones (alto, medio y bajo) en cuanto a la frecuencia de encuentros, que  sirve para medir el estado de la pareja a nivel sexual.  Esta medición, por lo general, la realiza un especialista en sexología.

Estos diagnósticos se relacionan con la cantidad de encuentros sexuales en la pareja, pues lo que busca es medir el grado de satisfacción de ambas personas, llegar a un acuerdo y que la relación se mantenga sana.

Se conoce como frecuencia alta los encuentros sexuales diarios que uno pareja pueda tener e incluso, teniendo sexo varias veces al dia.

La frecuencia media va determinada por un número menor de encuentros sexuales, donde existen espacios de 5 a 9 días para disfrutar del próximo evento.

Y la frecuencia baja se refiere a la actividad sexual que lleva una pareja cada 15 o 10 días.

Factores que influyen en la frecuencia sexual

Aunque cada pareja determina las necesidades sexuales que puedan tener en un lapso de tiempo específico, existen muchos factores que hacen que el número de encuentros varíen. A continuación listamos algunos de ellos:

Cambios físicos y la edad

Muchas personas se cohíben de disfrutar los encuentros sexuales, gracias a su aspecto físico, pues piensan que su pareja no va a estar a gusto. Este tipo de conductas hace que los encuentros sean más distanciados e incluso se vaya perdiendo el interés mutuo.

Para evitar esto, es importante que la pareja aprenda a aceptar los cambios que por la edad y el envejecimiento van aflorando, y que no solo lo tomen como algo negativo, sino que este factor sirva para conocerse en otras etapas, madurar y crecer.

Cambios en la convivencia

Otro de los factores que determina la frecuencia sexual en parejas, es la convivencia, pues obviamente cuando deciden tener hijos o simplemente vivir juntos, la dinámica cambia y por ende, los encuentros sexuales también.

Esto se debe a que el deseo puede ir disminuyendo con el día a día, sin que esto signifique algo negativo para la relación. Si no simplemente se trata de dar espacio a encuentros diferentes, que no necesariamente tengan que ver con el sexo.

Cuando se pierden las ganas 

El compromiso y el deseo de tener encuentros sexuales con tu pareja no siempre permanecerán en el tiempo. En ocasiones, simplemente se acaban las ganas y el compromiso se va diluyendo. Esto repercute directamente en la satisfacción sexual, logrando que con el transcurrir del tiempo, la persona ya no disfrute el encuentro y se acabe la relación.

Embarazos e Hijos

Aunque no son barreras para el disfrute, muchas parejas colocan estos elementos como motivos para no tener sexo. Esto repercute gravemente en la relación, pues el deseo va disminuyendo y progresivamente deja de disfrutarse el encuentro. 

Para evitar este tipo de situaciones es necesario que exista la satisfacción plena en el encuentro, pues es la chispa que mantiene viva la llama, incluso en situaciones donde la frecuencia tiende a bajar. 

En otras palabras, una frecuencia baja de encuentros sexuales no significa que una relación esté mal, por el contrario, ambos pueden estar felices de disfrutarse eventualmente, pues el deseo es mucho mayor.

La idea es que la pareja se encuentre en la misma sintonía y los encuentros sean muy satisfactorios para no perder el deseo. 

¿Cómo acordar con tu pareja la frecuencia sexual?

Lo primero que debes hacer es comunicarte con tu pareja e indicarle la frecuencia con la que te sientes cómodo. La idea es llegar a acuerdos donde ambos puedan disfrutar plenamente en cada encuentro y no se haga por cumplir con el coito.

Además, no todo encuentro sexual debe incluir la penetración como tal, sino que también puedan ser sustituidos por masajes eróticos, cenas románticas o cualquier otra actividad que estimule el deseo en ambos.

De existir discrepancias en los acuerdos, es necesario acudir a un especialista, pues la mayoría de las veces viene vinculado al factor de satisfacción.

Aunque también, hay situaciones que no son controlables por la pareja y que necesiten acompañamiento para superarlo, como por ejemplo, la disminución del deseo por depresión, diabetes, déficit hormonal, toma de medicamentos, entre otros.

Pero también es importante acotar que el interés y el deseo de complacerse es determinante, pues al convertirse en una relación rutinaria, donde tu pareja no se esmere en complacerte y hacerte llegar al orgasmo, lo más probable es que el deseo disminuya pues la satisfacción no es plena.

Además, deben hablar claramente de la situación que estén viviendo, pues esto evitará caer en malentendidos y molestias sin sentido, que sólo pueden aclararse cuando la comunicación es fluida y ambos estén dispuestos a poner fin a los desacuerdos.

En conclusión, es importante conocer a tu pareja en la intimidad, hablando claramente de sexualidad, pues además de generar confianza entre ambos, esto te permitirá diagnosticar cuando no está funcionando la dinámica, cuáles podrían ser las causas de la baja satisfacción en los encuentros y por supuesto, cuál es la mejor manera de solucionarlo.

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